Conducir una moto durante el verano tiene algunas ventajas evidentes, especialmente a la hora de viajar y disfrutar del ocio y el tiempo libre durante las vacaciones. Sin embargo, las temperaturas elevadas también pueden convertir un trayecto urbano o un viaje por carretera en una experiencia desagradable. El calor del ambiente se suma al que desprende la propia mecánica, especialmente perceptible cuando la moto circula despacio o permanece detenida en un semáforo.
Las temperaturas elevadas pueden hacer especialmente incómodos los desplazamientos en moto, sobre todo durante las horas centrales del día
Renunciar al equipamiento de protección no es una solución recomendable. En cambio, la industria ha desarrollado diferentes tecnologías para la moto que ayudan a reducir el calor: desde sistemas incorporados en la propia moto hasta prendas diseñadas específicamente para los meses más calurosos.
Motos que desconectan cilindros
Una de las soluciones más interesantes consiste en desactivar temporalmente algunos cilindros cuando no resulta necesario utilizar toda la potencia del motor. Aunque esta tecnología también permite reducir el consumo de combustible y las emisiones, puede mejorar el confort térmico del motorista.
Es el caso de la Ducati Multistrada V4 Rally. Su sistema de desactivación ampliada de cilindros apaga la bancada trasera del motor cuando la moto está detenida y también en determinadas condiciones de circulación a baja velocidad. Al encontrarse más cerca del piloto y del pasajero, estos cilindros son precisamente los que pueden transmitir una mayor sensación de calor.
Harley-Davidson también utiliza una solución similar en algunos de sus modelos. Su sistema de gestión de temperatura al ralentí desconecta temporalmente el inyector del cilindro trasero cuando el motor alcanza una determinada temperatura y la moto se encuentra parada o circula prácticamente al ralentí. De este modo, el cilindro actúa como una bomba de aire y contribuye a refrigerar la mecánica.
La ubicación del motor, el escape y los radiadores también influye en la temperatura que percibe el motorista. Por este motivo, algunos fabricantes trabajan en el diseño de conductos y deflectores capaces de canalizar el aire fresco hacia las piernas y alejar el calor de las zonas más expuestas.
Equipamiento ventilado
La ropa técnica de verano permite mantener un nivel adecuado de protección sin sufrir el mismo calor que con una chaqueta convencional. Las prendas diseñadas para esta época del año incorporan grandes paneles de malla, tejidos transpirables y zonas perforadas que favorecen la circulación del aire.
También existen pantalones, guantes y botas ventiladas, pensados para evacuar mejor el calor durante los desplazamientos. En cualquier caso, conviene comprobar que las prendas mantienen las protecciones necesarias y cuentan con su correspondiente homologación.
El casco también desempeña un papel importante. Los modelos con entradas de aire frontales y salidas posteriores facilitan la renovación del aire en el interior. Para que el sistema funcione correctamente, no basta con incorporar rejillas delanteras: también es necesario evacuar el aire caliente acumulado.
Accesorios adicionales
Evidentemente, no todas las formas de pasar menos calor en moto requieren hacer una gran inversión; también hay accesorios que contribuyen a mantener las altas temperaturas bajo control.
Existen chalecos refrigerantes que se humedecen antes de utilizarlos y aprovechan la evaporación del agua para reducir la sensación térmica, así como sotocascos y camisetas técnicas que ayudan a evacuar el sudor y evitan que la humedad permanezca en contacto con la piel.
Otros elementos, como los asientos fabricados con materiales transpirables o las fundas que crean una pequeña cámara de aire entre el motorista y el sillín, pueden mejorar el confort en desplazamientos urbanos. Es importante tenerlo en cuenta a la hora de comprar una moto, especialmente si vas a usarla en la época con frecuencia en la época más calurosa del año.
En los trayectos más largos, una mochila de hidratación tipo ‘camelback’ permite beber agua sin necesidad de detenerse constantemente ni soltar el manillar. La elección del color también influye: las prendas y accesorios claros absorben menos radiación solar que los tonos oscuros.
Además, conviene abrir las ventilaciones de la chaqueta y del casco antes de iniciar la marcha, cuando la moto todavía se encuentra detenida, y planificar los desplazamientos evitando en lo posible las horas centrales del día. En los descansos, humedecer la frente y el cuello con agua puede ayudar a rebajar la sensación térmica.
No te olvides de la mecánica
Por último, no podemos olvidarnos de que el calor también afecta a la mecánica. Antes de emprender una ruta veraniega es recomendable revisar la presión de los neumáticos, el estado de la cadena y los niveles de refrigerante y líquido de frenos.
Las peores costumbres que están matando a tu moto (y que quizá no sabes)
La tecnología no elimina por completo la posibilidad de pasar calor en verano en moto, pero sí permite hacerlo más llevadero. La clave está en circular con la protección adecuada y también elegir una moto y un equipamiento capaces de gestionar mejor la temperatura.
Artículo extraído de:
motos.net



